La promesa de un futuro saludable

20 de enero, 2015 – División de Boyo, Camerún

Joannes Paulus Yimbesalu describe sus viajes a tres escuelas primarias en diciembre de 2014 como los mejores momentos de su año.

En diciembre de 2014, el camerunés de 27 años estaba visitando unos proyectos escolares con los cuales su ONG, HOPE for Children Cameroonestaba involucrada. Un gran creyente en HeForShe, él incorporó mensajes de igualdad de género en sus charlas e inspiró a los parientes masculinos de los niños y las niñas a prometer públicamente respetar a sus esposas.

Joannes se enteró de la campaña HeForShe a través de una de las redes de jóvenes a la cual pertenece, y personalmente asistió al lanzamiento de la campaña en Nueva York en septiembre, cuando estaba cursando estudios de post-grado en salud pública en los EEUU.

En las tres escuelas en comunidades rurales en el noroeste de Camerún, Joannes le habló a los niños y niñas, sus padres, madres, abuelos/as, al igual que a autoridades gubernamentales locales. Muy consciente de que en estas comunidades los derechos de las mujeres y las niñas están desatendidos y a algunas mujeres todavía no las tratan bien, Joannes deliberadamente se dirigió a los papás y los abuelos. Primero enumeró los muchos desafíos socio-culturales que enfrentan las mujeres y las niñas en esa parte del mundo, desde el matrimonio infantil y embarazo adolescente hasta la violencia contra las mujeres. Los hombres asintieron con la cabeza y admitieron que ellos han sido testigo de todo esto. Joannes luego les habló sobre el papel que los hombres y los niños pueden jugar en promover la igualdad de género. Explicó los muchos beneficios de enviar a sus niñas a la escuela, ya que a muchos hombres locales solo les importa el precio de la novia.


Enumeró los muchos desafíos que enfrentan las mujeres y las niñas desde el matrimonio infantil y embarazo adolescente hasta la violencia. Los hombres admitieron que habían sido testigo de todo esto.


Convencidos e inspirados, todos los hombres inmediatamente prometieron públicamente respetar a sus esposas y darles los derechos que se merecen. Los jefes tradicionales de las tres comunidades, incluyendo Mbororo, una comunidad indígena, también se comprometieron a difundir el mensaje.

Este fue un momento muy especial para todos/as los/as presentes. Explica Joannes: “Es una norma cultural para la mayoría de las mujeres en mi comunidad ser calladas o segregarse a una esquina cuando sus hombres están presentes en cualquier reunión. El solo hecho de ser hombre merece ese respeto. Fue muy interesante ver lo entusiasmadas que estaban las mujeres cuando sus hombres hicieron la promesa pública de respetarlas. Recobraron un sentido de identidad. Para los niños y niñas, es aún másimportante porque todavía son jóvenes e inocentes. Ahora tienen una razón para defenderse y defender a sus madres en caso de que los padres vayan en contra de sus promesas públicas.”

Niños y niñas, padres, madres, abuelos y abuelas asisten a un evento de HeForShe en Camerún.

Después de los discursos y compromisos, las mujeres presentes bailaron al son de canciones tradicionales como muestra de agradecimiento. Todos/asse fueron con una confianza renovada en su fortaleza.

Joannes apasionadamente resume su esperanza para un futuro mejor: “Deseo que con este renacimiento de la igualdad de género, más hombres y niños defiendan a sus mujeres, hijas y sobrinas y protejan sus derechos mientras hacemos que nuestro mundo sea un lugar mejor.”

REGRESO A REDACCIÓN