Jefa de Malawi anula 330 matrimonios infantiles

17 de septiembre, 2015 – Dedza, Malawi

En junio de 2015, la jefa principal Inkosi Kachindamoto anuló 330 matrimonios infantiles en el distrito de Dedza, en la región central de Malawi.

Esta acción afectó a 175 niñas casadas y 155 niños padres y es parte de un esfuerzo para incentivar a estas niñas anteriormente casadas a regresar a la escuela y continuar teniendo una niñez saludable.

Powerful voices speak out against child marriage

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, Malawi tiene una de las tasas más altas de matrimonio infantil en el mundo. En 2012, una de cada dos niñas se había casado antes de los 18 años. El matrimonio infantil y el embarazo precoz son la causa de una alta tasa de abandono escolar, y solamente el 45% de las niñas permanece en la escuela pasado el octavo grado. Las jóvenes que han dejado la escuela tienen pocas oportunidades de ganarse el sustento, lo que las deja expuestas a la violencia de género.

La decisión de la Jefa Kachindamoto inicialmente enfrentó resistencia, peroella continuó haciendo su campaña de puerta en puerta en la comunidad con grupos de madres, miembros del Comité de Desarrollo de la Aldea, líderesreligiosos/as y ONG. “Yo hablo con las madres y los padres. Les digo: si ustedes educan a sus niñas, lo tendrán todo en el futuro,” dijo la Jefa Kachindamoto.


Yo hablo con las madres y los padres. Les digo: si educan a sus niñas lo tendrán todo en el futuro.


Por medio de esfuerzos consecuentes de promoción, ONU Mujeres y sus socios han desempeñado un papel esencial en crear conciencia sobre este tema y presionar a favor del cambio legislativo. Tras más de 12 años de elaboración, la Ley de Matrimonio, Divorcio y Relaciones Familiares de Malawi fue aprobada por el Parlamento en febrero de 2015 y promulgada dos meses después. Esta eleva la edad mínima para contraer matrimonio sin el consentimiento de las madres y los padres a 18 años de edad.

La nueva ley y las anulaciones han abierto una nueva gama de posibilidades para las mujeres jóvenes como Stella Kalilombe, de 21 años de edad, que se casó a los 16 años y sufrió una relación de maltrato durante muchos años. “Sufrí, pero sobreviví”, afirma. “Por eso decidí volver a la escuela, para labrarme un futuro, un futuro de esperanza, paz y felicidad para mi familia y para mí.”

REGRESO A REDACCIÓN